domingo, 20 de mayo de 2018

QUITO: en el centro del mundo


No podríamos haber tenido mejor recibida al llegar a la capital ecuatoriana:

"Los amigos de mis amigos, son mis amigos"

Bien cierto, Ishe ya nos estaba esperando en la terminal para acompañarnos hasta su casa, donde él y Maya iban a recibirnos durante unos días. Y a pesar de que íbamos advertidos de que encontraríamos a una gran persona, no esperábamos conectar de ese modo y estar realmente tan a gusto en su hogar. Poder hablar nuestra lengua, ver nuestra bandera en la pared y hasta comentar anécdotas de la gente del pueblo que habíamos compartido sin saberlo durante 15 años, nos hacía sentir más que como en casa.



Y rápido pasó la semana descubriendo Quito y sus alrededores. La primera capital de América del Sud y también la primera declarada Patrimonio de la Humanidad (junto a Cracovia), tiene grandes cosas que ofrecer.




Quito cuenta con gran cantidad de parques verdes bien ambientados donde pasear,  encontrarse con los amigos, descansar, comprar artesanías o comerse un dulce mientras se escucha la música clásica de los grandes artistas de calle.



Su casco antiguo representa la parte colonial y ofrece un buen paseo por sus calles peatonales que recorren las muchas construcciones eclesiásticas entre conventos, basílicas iglesias y catedrales.

Basílica del voto Nacional

Iglesia de San Francisco











Otra cosa que destaca de la ciudad es su riqueza cultural. En un mismo día tuvimos la suerte de asistir a tres exposiciones de arte bien distintas entre sí, dos en la casa de la cultura y otra en el  museo Nacional.

La primera era una crítica a pincel sobre como el hombre está auto-destruyéndose acabando con la propia naturaleza, la segunda era una exposición fotográfica de los increíbles paisajes de la alta montaña andinista. La última combinaba distintos elementos con el objetivo de reivindicar los derechos de los pueblos indígenas.



Y lo mejor de Quito es que es una gran ciudad pero rodeada de enormes montañas y volcanes. El Pululahua queda a poco mas de una hora de la ciudad. Es un volcán activo que en su última erupción dejó un enorme y hundido cráter, el cual a pesar de poder erosionar en cualquier momento, en él viven mas de 50 familias. Hablamos de la primera reserva geobiológica de Ecuador que presenta una gran agricultura debido a la riqueza de la tierra fértil por su elevada proporción de ceniza. 


Pero lo que verdaderamente destaca de la capital ecuatoriana es su posición geográfica en cuanto a la latitud de la Tierra. A menos de veinte kilómetros del centro de la capital se encuentra la ciudad "Mitad del Mundo" y el nombre que recibe ya no debe ser un misterio... Allí se encuentra el punto exacto por donde pasa la línea ecuatorial (de allí el nombre) y donde se puede encontrar el monumento que le hace referencia. 


A pesar de que la "verdadera" mitad del mundo está en una colina contigua al monumento, éste nos ofreció una bienvenida al país a través de los museos que nos acercaron a la etnografía indígena de Ecuador, conociendo desde las casas, los vestidos, la cocina, las tradiciones... De un país muy rico por su diversidad, donde se distinguen principalmente tres zonas: Occidente (Amazonía), Sierra (Andes) y Costa (donde también están las conocidas Islas Galápagos).

Hasta una semana pasamos en la ciudad para conocer el centro y sus alrededores, descansar, limpiar ropa y coser descosidos, pero en realidad los días pasaron rápido porque las noches se alargaban con la llegada de Ishe en la casa. Hacer pizzas caseras, trasnochar conversando sobre nuestra tierra y sobre el alpinismo, comiendo bombones, jugando a dardos, a pocker, ¡¡¡hasta bailamos disfrazados!!! Muchas risas en ese apartamento tan acogedor de Carcelén Bajo... ¡¡les pròximes a Catalunya!!



Gracias por tu hospitalidad y por presentarnos a tus papás, una pareja maravillosa que nos gustaría también ver de nuevo. 



martes, 15 de mayo de 2018

TULCÁN: primera parada de Ecuador!



Después de 15 horas de bus y 9 horas de esperas interminables entre la frontera de Colombia y Ecuador decidimos hacer parada en Tulcán, el primer pueblo de Ecuador que nos recibió de manera improvisada. Un adjetivo que a veces puede dar pie a experiencias que mejor olvidar, pero que por el contrario, también puede brindar sorpresas bien gratas. 

Esto es lo que nos ocurrió en la capital de la provincia de Carchi y una de las ciudades más altas del país (2980 m.). Sin saberlo nos encontrábamos en medio de una de las maravillas del país, declarada Patrimonio Cultural de la Nación, por ser una de las mejores obras artísticas a nivel mundial en la llamada técnica topiaria (poda ornamental o arte de podar de manera artística setos y árboles de ciprés). 




Lo curioso de todo ello es el lugar en el que se úbica esta obra de arte, siendo un cementerio, el sitio en el que José María Azael Franco Guerrero en 1936 decidió empezar tal proyecto. Una idea basada en la representación de diferentes figuras con variadas formas representativas de la flora y fauna del Ecuador y de las culturas romanas, griega, inca, azteca y egipcia. Lo profundo, es que en su conjunto, hacen de un lugar silencioso y de pena, un sitio con vida y gran belleza.


miércoles, 9 de mayo de 2018

¡¡¡GRACIAS POR TODO COLOMBIA!!!



Nunca habríamos imaginado que el motivo de acelerar la marcha de un país sería el haber exprimido los 3 meses de visado. Sí, así es, Colombia ha conseguido lo que ninguno de los otros ocho países por los que hemos pasado ha logrado: secuestrarnos hasta el último día para mostrarnos su grandeza, en todos los sentidos. 

Colombia ha sido un punto y aparte en el viaje. Un vuelo dejó atrás Centroamérica para dar paso al primer país de Sudamérica, e inesperadamente el cambio fue bastante visible: de pronto los autobuses ya no eran de esos americanos, grandes y coloridos,  con cristos colgando y la música a tope, ahora eran más parecidos a los nuestros, más serios y acomodados, incluso los de largas distancias hasta con wifi y pantallas planas. Las tortillas de maíz se convirtieron en arepas, y la cumbia y las rancheras quedaron en un segundo plano, siempre después del reggaeton.

Estábamos en un nuevo país en el que para nada esperábamos pasar tanto tiempo, pero Colombia nos ha conquistado con sus mejores paisajes, nos ha presentado su gente, muy distinta en función de la zona. Nos ha ofrecido buena comida y mejores precios. Y afortunadamente cuando pasas mas tiempo en un país también te permite profundizar en la cultura, conocer más acerca de la política e indagar en su estructura social. Todo eso es genial porque nos posibilita cuestionar los estereotipos, romper los prejuicios o, si mas no, analizar las cosas de forma un poco más objetiva.

↪ COCAÍNA Y GUERRILLA

Las dos cruces del país, las dos brechas todavía por cerrar, pero también los dos estereotipos dignos de analizar. Muchos ignorantes atribuyen a Colombia sólo estas dos palabras, imaginan un país con la nariz empolvada y las pistolas recargadas. Los medios sensacionalistas y las series de televisión han sido la máscara oscura que ha tapado la verdadera cara del país, un sitio caracterizado por ser productor de uno de los mejores cafés del mundo, por sus parques naturales, su arquitectura colonial, sus corrientes artísticas... pero sólo conociendo el lugar se puede entender lo que hay más allá del morbo y donde se encuentra la realidad de un país que es mucho mas que coca y pólvora. "Narcos" nos ha gustado mucho a todos, y explica una situación real que todavía mantiene heridas abiertas, pero si lo que pasó en el pasado todavía duele, difundirlo en el presente al resto del mundo es estigmatizar todavía mas a la gente autóctona si no se es capaz de relativizar y ver un poco más allá.

↪ hablemos de política...

No podemos decir que todo sea una mentira o una exageración, ni obviar el pasado de Colombia para entender su presente, así que recapitulemos un poco...

Después de que Simón Bolívar se declarase presidente de la República, se podría decir que surgió una democracia polarizada entre dos grandes partidos: los conservadores (derecha eclesiástica de clase alta) y los liberales (izquierda revolucionaria de clase media-baja). Los partidos fueron alternando el poder durante varios años, pero las diferencias entre ambos cada vez eran mas evidentes y consecuentemente el pueblo estaba cada vez mas dividido. De las ideas se pasó a los hechos y la radicalización se manifestaba en violencia y discriminación hacia los liberales. Rajar a mujeres embarazadas fue una de las muchas acciones que llevó al pueblo mas rural a alzarse en armas para protegerse y de los liberales salieron las primeras guerrillas.

Las tensiones eran cada vez mayores llegando al límite del inicio de una guerra civil, pero el 1955 el militar Gustavo Rojas Pinilla declaró un golpe de estado de cuatro años. Una dictadura que se vivió como censura de prensa y represión por un lado, y por otro como mejora de infraestructuras, mejora social y suavizadora del conflicto.

El 1959 las grandes oligarquías destierran a Rojas y se crea un "nuevo partido": el Frente Nacional constituido por la unión de liberales y conservadores que cambian su mandato cada cuatro años.

Mientras, esos guerrilleros de campo empiezan a politizarse mediante la oleada socialista que llega de Cuba y Venezuela. De esta forma el 1964 nacen los dos grandes grupos guerrilleros en Colombia:

Por un lado surgen en el departamento de Tolima las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) de unas 6500 personas y gran alcance militar, fundadores de los cuales eran campesinos. Y por otro lado nace en el departamento de Santander el ELN (Ejercito de Liberación Nacional) de unas 1300 personas y fundadores de los cuales eran intelectuales y políticos de ideas revolucionarias fieles a la teoría de la Liberación.




Al 1966 el Frente Nacional es relevado por la presidencia de Carlos Lleras, quien es amenazado y extorsionado por las Guerrillas.  Éstas aumentan sus ataques y a su vez el narcotráfico crece. Colombia está amenazada por las dos partes, y a su vez, ambas son aliadas porque el narcotráfico financia la guerrilla, y la guerrilla perpetúa la existencia del narcotráfico. La barbarie es tal que hasta Pablo Escobar llega a ser un escaño representante para la presidencia de 1982.

En 1990 César Gaviria enfrenta el narcoterrorismo con los "extraditables", en 2002 Álvaro Uribe empuja la inversión militar para afrontar las guerrillas y el narcotráfico.

Fueron tiempos de sangre y miedo, pero la violencia fue disminuyendo y el pueblo colombiano empezó a recuperar la confianza de salir a la calle y hacer vida normal.

La situación actual es que sigue presidiendo Juan Manuel Santos, candidato del partido "U", quien signó unos "tratados de paz" que el pueblo no aceptó y que no son cumplidos.

El ELN, muy distante a las actuaciones de las FARC, siempre ha negado formar parte del narcoterrorismo pero las autoridades lo contradicen y añaden que su financiación también proviene de secuestros y extorsiones. Si bien es cierto que puedes andar tranquilo por las calles de Colombia, también lo es que la cocaína sigue circulando al mismo precio que un cubata y que las guerrillas siguen activas, no juzgadas y (tal vez) corrompidas por el narcotráfico y el poder.

↪ UNA MIRADA SOCIAL

A nivel social hemos podido hacer una fotografía bastante completa de la estructura del país. Sobretodo queremos referirnos a dos elementos que nos han llamado mucho la atención desde principio del viaje y que hemos podido indagar en ellos durante estos tres meses:

↪ Los estratos: el baremo de riqueza

Poco después de nuestra llegada tuvimos el privilegio de cruzarnos con alguien que a modo sarcástico nos explicó como estaba estructurada la sociedad Colombiana. Resulta que los ciudadanos en Colombia tienen algo más que la cédula de identidad para designarlos, pues existen los estratos sociales para clasificarlos en función de su economía, dando paso a lo que se le denomina como estratificación socioeconómica. Desde el uno hasta el seis, cada una de las familias colombianas tiene un tipo de categoría para cualificar su nivel de vida, dividiendo así los barrios, pueblos y zonas en función de ese "sello de cualidad". De éste modo, los de estrato 1 y 2 son la gente más humilde, campesinos de zonas rurales o los mas pobres de las ciudades. El estrato 3 y 4 es para profesores, tiendas de comercio (no ambulantes), etc. y los estratos 5 y 6 ya quedaría para grandes empresarios, abogados, médicos, o simplemente ricos que ni trabajan.

Esta categorización explicada y criticada por alguien "de estrato 1" y que nos parecía terriblemente espantosa, discriminatoria y obsoleta, empezó a tener sentido cuando llegamos a una casa "de estrato 6" y se nos explicó la intencionalidad de éstos, que tratan de distribuir la riqueza. Eso que nuestra "Declaración de la Renta" debería hacer, lo hacen los estratos en Colombia, cobrando de manera diferencial los servicios públicos y permitiendo asignar subsidios y contribuciones a quienes mas lo necesitan. De éste modo quienes tienen más capacidad económica pagan más por los servicios públicos contribuyendo a que los estratos bajos puedan pagar sus tarifas. El único problema es que se hace muy visible lo que tiene o no cada uno y la segregación territorial es realmente evidente.


Distribución de los estratos en la ciudad de Bogotá
Sin embargo, podemos decir que es cierto que los estratos bajos reciben cantidad de ayudas proporcionadas indirectamente por esos estratos altos.  Otra cosa que nos pareció admirable es que en éste país las niñas y niños comen cada día en la escuela por un precio realmente simbólico. Este hecho asegura que todos los niños de Colombia (al menos los que van a la escuela) tengan asegurado al menos un plato de comida. También otras cosas como que todos los colombianos tengan una cobertura sanitaria mínima o que los extraescolares sean gratuitos en muchos lugares.

↪ roles de género muy arraigados

A pesar de ser muy conscientes del asqueroso machismo que hay en el mundo, y de lo notable que es en latinoamérica, Colombia tristemente tiene todavía un gran trabajo por hacer. Los roles de género están realmente muy marcados en la vida colombiana; El hombre será el primero en ser servido, la porción será la más grande y preferentemente se dirigirán a él. También él será el encargado de ganar mucho dinero para "mantener" a las mujeres, quienes tratarán de estar siempre guapas, elegantes y al servicio para sus amados. No estará mal  visto que un hombre se pase días bebiendo "guarapo" , que vaya con varias mujeres, ni tampoco que exista una gran diferencia de edad entre ellos, de hecho, es muy frecuente. Como subsistencia, las mujeres tratarán de escoger un hombre de estrato alto que les garantice un buen futuro para ellas y para sus hijos. 

Tal vez pueda parecer muy arrogante que hablemos así de otra cultura, pero de ésta misma manera nos lo han contado y reafirmado mujeres y hombres, de zonas distintas y de estratos totalmente opuestos. Por supuesto, opinamos después de haberlo visto con nuestros propios ojos, así que, nos vemos con la certeza de poderlo explicar así de claro, aunque no sea algo que nos guste. Por suerte, también hemos conocido otras situaciones más normalizadas: gente capaz de  analizar situaciones y ser crítica con ellas, familias con mujeres muy empoderadas y emprendedoras, y también hombres muy honrados y respetuosos.

Como en todos sitios, hay cosas muy buenas que aprender y otras con gran necesidad de cambio, lo que sí podemos decir es que como siempre la pobreza es relativa y no tiene porque encontrarse en un estrato uno, y que por suerte no hemos vivido situaciones de violencia y delincuencia en tres meses, así que tal vez no es tan terrible como los medios lo pintan, ¿no?

↪ UNA CULTURA ACOGEDORA

A pesar de éste quiste entorno a la perpetuación inconsciente de los roles de género, la sociedad colombiana es gente muy amigable, abierta, simpática y humilde, con ganas de recibir y hacer sentir al de afuera como en casa.

Lo cierto es que nos hemos entendido fácilmente con las y los colombianos, y hemos podido conocer las "subculturas" de casi cada rincón del país, porque igual que cambian sus paisajes y sus climas, ¡también su gente y sus comidas!

↪ la comida

El tinto y la aguapanela, la bandeja paisa, la salsa ají, sopas, mondongo, sancocho, chorizos, coladas, changua, obleas, bocadillos, cocadas, patacones, tajadas, pasteles y empanadas, avena helada, envueltos, huevos pericos, picadas... Colombia nos ha hecho disfrutar con sus comidas tradicionales, sus económicos almuerzos de sopas con su seco y la multitud de arepas que han ido cambiando en función de la región. Nada nos gusta más que probar cosas nuevas, ¡y contra mas caseras mejor!



↪ su gente

"Los costeños" habitan la zona caribeña. Su cultura afrolatina hace que su tez sea mayormente más oscura, su hablar un tanto fuerte, y combinan fácilmente la broma con la picardía.

"Los paisas" son aquellos de la zona central, antioqueños, de Medellín y alrededores. Se denominan como alegres, "avispaos" y trabajadores.

"Los santandereanos y boyacenses" son gente "de campo" porque allí habitan, pero muy muy correctos y educados, de educación bastante tradicional, honrados y también muy trabajadores.

"Los rolos" son los de Cundinamarca, viven cerca de la capital, Bogotá y alrededores, por lo que es gente más diversa, encontrando desde los más trajeados hasta los que desfilan las crestas más levantadas.

Quizás el tiempo nos ha pasado tan rápido porque la ruta ha ido cambiando sus paisajes, su gente, su comida... y de cada sitio nos hemos llevado lo mejor:

Los espectaculares Carnavales de Barranquilla
El desierto costeño de Taganga
El aire fresco y limpio de Minka
Las inmensas olas de Palomino
El agua turquesa de Isla Grande
El gran reencuentro de Medellín
La fiesta entre amigos de Bucaramanga
La magia de los pueblitos de Santander
La gran família de Ráquira
La celebración de los treinta en Bogotá
y los increibles valles de Salento

En resumen, Colombia nos ha regalado tres meses de experiencias únicas, grandes momentos, paisajes muy diversos y un poco más de familia repartida por este enorme mundo. El tiempo nos ha permitido analizar otras cosas que en anteriores destinos no hemos podido profundizar, algunas nos han encantado, otras no tanto pero lo que tenemos claro es que nos vamos con una imagen renovada de la Colombia que esperábamos encontrar. Y ojalá algún día podamos volver para reencontrarnos con esa familia y para conocer los muchos lugares que hemos dejado por explorar.























¡¡¡ALLÁ VAMOS ECUADOR!!!

                           

sábado, 5 de mayo de 2018

SALENTO: un imprescindible del país


Finalmente llega el último destino colombiano sobre el que reflexionar e inspirarse para narrar aquellas palabras que más lo puedan describir en base a nuestra vivencia.

Salento, el pueblo más antiguo del departamento de Quindío, es conocido por sus alrededores. Punto neurálgico de los deportes de montaña, ofrece largos recorridos entre sus distinguidos valles. Y decimos distinguidos, porque por un lado encuentras una pequeña parte del eje cafetero, en la que puedes contemplar una ruta alrededor de las fincas que hacen del país, el tercer productor mundial de ese oscuro grano que nos acompaña en la mayoría de comidas. Por otro, te ofrece el Valle del Cocora, un peculiar paisaje donde se encuentra el árbol nacional de Colombia, la palma de cera. Y finalmente, te brinda la oportunidad de recorrer los diferentes valles que forman los Andes Colombianos.




--- Eje Cafetero ---


La intención del primer día fue visitar la finca del Ocaso, un lugar de producción de café en el que queríamos profundizar un poco sobre el tema. A pesar que la producción de ese grano nos está acompañando en todo el viaje, aún no habíamos entrado en cuestión. Y Colombia, siendo el tercer exportador por detrás de Vietnam y Brasil, se merecía ser escuchada.


Pero éste día no solo destacó por los aprendizajes recibidos, sino también por la ruta alrededor de una pequeña parte del eje cafetero que nos mostró la magnitud de su rica tierra de cafetales y pasto que hacen de este valle una preciosidad para nuestros ojos. Tan es así que, iniciando con la idea de hacer un pequeño recorrido, acabamos haciendo una ruta de 8 horas atravesando las fincas privadas y conociendo una pequeña pero bella parte de la zona que rodeaba Salento.




--- Valle del Cocora ---


El siguiente paso que nos propusimos dar fue conocer el valle del que todo el mundo hablaba. El primer día que nos dirigíamos hacia Salento, nuestros ojos ya captaron un pequeño destello de lo que se avecinaba. Pero no fue hasta que nos acercamos en la falda de su valle cuando nuestros ojos brillaron por completo al ver aquel contraste de verdes claros y oscuros junto con aquella hermandad de palmeras y demás flora que junto el verde pasto capturaban una fotografía única. Recorrimos durante 6 horas gran parte de los caminos que te permitían contemplar las panorámicas del lugar y sobretodo aquella peculiar palmera de hasta 60 metros que caracteriza Cocora. Finalmente la ruta terminó recorriendo la parte baja del valle que nos permitió ver la grandeza de sus montañas a través de un camino lleno de energías positivas que impregnaban nuestro cuerpo de calma y paz.






--- Cordillera central de los Andes Colombianos ---



Finalmente, decidimos despedirnos de Colombia recorriendo durante dos días una pellizca de los Andes. Y para ello, la meta era llegar a la falda del Tolima, un volcán situado en el Parque Natural Los Nevados. El recorrido, de unos 38 kilómetros, nos brindó la oportunidad de adentrarnos en los diferentes tipos de bosques que fornan esa gran cordillera de magnitud inmensurable.


El primer día, pusimos a prueba nuestros cuerpos en una subida continua de 8 horas en la que tuvimos que demostrar no solo buen físico sino también buen equilibrio a la hora de sobrepasar las trampas de barro que te ponía aquel suelo de bosque húmedo. Pero el premio de aquel esfuerzo llegó sin duda a partir de los 3500 metros, en los que empezamos a sentir el distinguido aire helado y puro de la alta montaña junto un paisaje inusual y extraño que podrías atribuir como inhóspito.

Finalmente llegó el momento esperado desde que empezamos los primeros pasos de la ruta, la meta de aquel reto que nos propusimos conseguir, el regalo visual y sensorial del lugar. A 3750 metros pudimos contemplar el pico nevado del Tolima junto un inmenso valle y una perspectiva espectacular de esta pequeña parte de los Andes. En medio de esta vista estaba la finca Primavera, lugar en el que nos hospedaríamos para agarrar fuerzas y continuar el día siguiente hacia Salento.  Sin duda, un retorno que continuó mostrándonos esa maravilla llamada Mundo que a menudo maltratamos sin ser conscientes de su gran contenido natural y puro que merece contemplar y sentir.






Realmente, después de pasear por Cocora, parte del eje cafetero y los Andes colombianos, entendimos el por qué estos lugares están en boca de todos, y es que en todo el recorrido que llevamos hasta ahora en ningún momento hemos visto algo parecido. Salento nos ha ofrecido una despedida de aquellas que sacian las expectativas de cualquier lugar. Podemos decir que recibimos más de lo esperado, hecho que nos hace sentir que nos despedimos de Colombia con buen sabor, pero también con melancolía en tanto que tardaremos muchos años en regresar a esta linda tierra.



miércoles, 2 de mayo de 2018

BOGOTÁ: Bienvenido a los 30!


Una manera de prevenir situaciones de peligro durante el viaje es preguntando tanto a viajeros como autóctonos el ambiente de los lugares en los que iremos en un futuro, si son tranquilos o más bien hostiles, cuáles son los sitios que no deben de pisarse o los que sí. En relación a esa capital de aproximadamente 10 millones de personas, nos llegaron mensajes que realmente nos hacían preguntar por qué íbamos en un sitio como aquel. Por ello, al principio, las expectativas de la capital eran bastante bajas en tanto que los mensajes que nos llegaron en su mayoría eran bien negativos. Nos creamos el imaginario de un lugar bien hostil, en el que te roban con facilidad y debes de estar siempre con ojos de lince. Pero, a parte de que debíamos pasar por allí, sí o sí, lo bueno de las ciudades es que hay caprichos que uno puede saciar, como el poder comer en un sushi y saborear ese placer exquisito de la comida asiática. Y que decir...pues Ovidi (y también Marta) quería ese regalo aparentemente sencillo pero de placer intenso. Así que, nos aventuramos a retar a ese pronóstico y conocer la gran ciudad para celebrar mi aniversario allí.


A nivel personal...nunca me hubiese imaginado pasar mis treinta en Bogotá haciendo un viaje como este, habiendo dejado todo para emprender un sueño siempre visto de lejos. Pero menos, pasarlo en la cama por diarrea! A veces, lo planificado no siempre sale como uno quiere, ya que siempre hay factores que no controlamos. Pero eso no impidió que pudiésemos celebrar ese día tan especial en algún momento, aunque fuese al día siguiente.

Así que, ya con el estomago al 100%, nos levantamos bien temprano para recibir la primera sorpresa que me hizo Marta.  Soplar las velas acompañadas de un rico browni y un pastel de zanahoria mientras hablábamos con mi querida madre.  Empezábamos bien el día!! 


La sorpresa siguiente me la encontré al llegar a Mundo Aventura. El parque de atracciones de Bogotá en el que debíamos de pasar todo el día descargando pura adrenalina. Pero como dije antes, hay factores que no controlamos y la lluvia juntamente con las tareas de mantenimiento no nos dejaron gozar lo que debíamos. Así que, decidimos abordar el plan para ir a comunicarnos con nuestros amigos y esperar a que la noche llegase para que nuestros paladares se llenasen de ese gran placer que la comida nos ofrece. Y que gran deleite nos brindaron en Shoga Yaki!!! Cada pedacito de bocado que nos poníamos en la boca se convertía en una explosión orgásmica de sabores. Durante toda la cena nos acompañó ese Mmmmmmhhhhhh!! que expresaba continuamente el disfrute de la comida. Alguno le parecerá simple o ridículo, pero para Marta y para mi el comer se convierte siempre en uno de los momentos del día y ya os digo...aquel sushi no era uno cualquiera!


Cabe señalar que, éste aniversario puede asemejarse más a la celebración de una boda gitana en tanto que duró todos los días que pasamos en Bogotá. Empezó con las primeras cervezas de bienvenida a la capital, seguido de un vídeo en el que la mayoría de mis cercanos me felicitaron, continuando por la degustación de comida asiática y terminando con la subida a Monsterrate (punto más alto de la tercera ciudad más alta del mundo) que finalizamos con otro exquisito almuerzo a la bajada.

La verdad, es que mi 30 aniversario no solo fue la excusa para dejarse ir un poco en cuanto el tacañeo que siempre nos imperamos y gozar de estos pequeños placeres de comer, beber y realizar ciertas actividades sin obsesionarse con los precios. Sino que, con la iniciativa de Marta y ayuda de Rosita, también fue el motivo para que aquella gente que me quiere se reuniese para felicitarme y dedicarme unas palabras de amor que me sacaron unas lágrimas de melancolía. Pero también de risa al recordar los amigos y amigas que tengo un tanto "colgados"!!! Sin duda, tod@s ell@s me dan (y nos dan) motivos para volver!

Gracias Rosita por el esfuerzo en este bonito recuerdo

En resumen, puedo decir que me llevo de la capital una imagen distinta a la que llegué. Seguro que gran parte de lo que dicen es cierto, pero como siempre, si uno va con precaución no tiene porque pasar nada. Al final, en el sitio y momento menos esperado, debido a tu confianza con el entorno, puede ocurrirte lo más inesperado.

Sus modernas calles con un transito multicultural nos recordaron un tanto a nuestra querida Barcelona, y los pasados momentos en los que recorríamos sus calles mirando, curioseando y metiéndonos en aquellos bares que des de afuera captaban nuestra atención para entrar y tomar una rica cerveza. Con infinidad de bares, restaurantes y tiendas nos invitó a formar parte de su actividad y disfrutar de los pequeños placeres que puede llegar a ofrecerte. Además, me llevo del lugar un recuerdo cercano de mis amigos y familiares que siempre han estado allí, incluso en la distancia. Finalmente lleno en mi mochila más razones por estar con Marta como compañera de viaje en todos los sentidos, que desde mucho estaba preparando este treinta aniversario con mucho amor y gran ilusión de que fuesen bien especiales.


viernes, 27 de abril de 2018

RÁQUIRA: la "causalidad" de ayudar a cumplir un sueño


Qué curiosas son las cosas cuando de alguna manera se entrelazan entre ellas, como si de un engranaje se tratara, uniendo sus fuerzas para permitir desplazar la correa. Es ese extraño fenómeno en que una cosa te lleva a la otra, y cuando miras atrás te das cuenta de la cadena que se ha ido formando inesperadamente. Y es precisamente esta cadena la que ha ido marcando la trayectoria de nuestro viaje. Algunos le llaman "el destino", otros casualidad...Nosotros preferimos llamarle causalidad porque toda causa tiene un efecto, y las cosas tan bonitas no pueden ser cuestión de azar. 

Un buen ejemplo es lo que nos ha pasado en Ráquira, donde llegamos por recomendación de un conductor,  Después "misteriosamente" llegó en nuestras manos la tarjeta de hospedaje de Carmen y allí conocimos al sr. Antonio y la sra. Cecilia, quien nos brindaron una completísima mirada historicopolítica del país. Pero también nos ofrecieron acompañarles a visitar el taller de arcilla de "unos amigos" que hacían marranos mediante moldes. Y allí surgió algo realmente inesperado.

Después de explicarnos el proceso de elaboración en una visita guiada y ofrecernos un choricito con una excelente arepa de trigo y queso, surgió la idea de quedarnos unos días en su casa para poderles ayudar; resulta que ellos necesitaban manos y nosotros teníamos "tiempo muerto" entre el anterior workaway (que terminó antes de hora) y el siguiente (al que todavía faltaba un poco para ir).

Lo cierto es que teníamos curiosidad por conocer más de cerca el proceso de la arcilla desde que se extrae, hasta que se obtiene la alcancía, pero en realidad fue la buena energía del hogar la que no nos hizo dudar en traer nuestras cosas e instalarnos para aprender sobre la artesanía en barro y formar parte de la vida de una familia raquirense.


Pasó la semana volando en la que, concentrados totalmente en el trabajo a causa de las lluvias constantes, pudimos ayudarles en el taller conociendo des del primer paso hasta el último:


Éste es sólo un pequeño resumen de todo el sacrificio que hay detrás de cada una de las alcancías que compramos para, primero, llenarla de monedas, y al final, destruirla para sacarlas. Realmente quedamos sorprendidos del sacrificio que supone éste ámbito en el que el trabajo en cadena no permite desconectar del taller, ¡ni siquiera de noche!

Pero si algo nos dolió de verdad fue la reflexión que hicimos entorno al impacto ambiental. Y ya no estamos hablando de la cantidad de arcilla que se extrae para el trabajo, que también, sino sobretodo nos referimos al carbón mineral que se extrae de las minas de los alrededores. Y a pesar de que ya sabíamos con qué se cocinaba, no fuimos conscientes de lo que suponía hasta que no descargamos las cinco toneladas del camión.

El problema ya empieza en la precariedad laboral de los mineros que se juegan la vida a casi dos kilometros bajo tierra para llevarse una pésima parte por lo que supone tal riqueza natural que, como siempre, la mayor parte recae en manos de los altos cargos.

Después está la cantidad de carbón que se requiere por horneada. Teniendo en cuenta que si de cinco toneladas salen unas seis horneadas de mil marranitos cada una aproximadamente, estamos hablando de que 5000 quilos de carbón se convierten en 6000 alcancías, ¡por tanto es como si por cada alcancía gastamos casi un quilo de carbón! El cálculo es muy aproximado, ¿pero suficientemente alertador no?

El tercer problema recae en la consecuencia de que en un pueblo de 13.000 habitantes esté respirando el humo altamente contaminante de los más de 400 talleres que hornean casi vez por semana cada uno...

Y cuando además descubres la mísera rentabilidad que queda ante tal sacrificio humano y tal actividad insostenible para el medio ambiente, la conclusión todavía es mas evidente. Cuando una alcancía (que ya sabemos todo el desgaste que conlleva) vale lo mismo que un huevo de gallina... ¿El "plan B" es obvio no?



Por suerte por el medio ambiente y por desgracia por los pobres artesanos que llevan toda la vida con éste negocio, las restricciones en el ámbito son cada vez más visibles y los controles cada vez dificultan más tirar hacia delante los talleres.

Y aquí está la "causalidad" de haber llegado a casa de Marina y José para ayudarles a cumplir su sueño; ¡cambiar de vida! Hacer posible que algún día puedan cambiar el taller por la vida de campo, aprovechar el terreno para la siembra, tener un ganado variado y comer de su propio trabajo. Poder vender hortalizas, huevos y carne a los alrededores de la finca y tal vez también comida preparada. ¡O quien sabe si algún día hasta se podrían montar un pequeño hospedaje rural!

Un sueño muy posible si no fuera porque el taller les absorbe todo el tiempo del día, y sin contar con las tareas que requiere el hecho de tener cinco hijos y dos hermanas en la casa. Así que nuestra misión fue ayudarles a encender ese proyecto, cederles nuestro tiempo para construir los primeros pasos para lograr ese cambio. Y así han pasado hasta tres semanas en la casa de la familia Orjuela Vargas, la primera conociendo la artesanía en barro, y las dos siguientes  entregados al nuevo proyecto. Deshaciendo futuros planes, hemos prorrogado la estancia aprendido muchísimo acerca de cómo construir un gallinero, una conejera y una cochera, y como tener buen abono mediante la lombricultura.






Aquí un pequeño recorrido de las cuatro construcciones que hemos llevado a cabo de éstas dos semanas, aunque quedó pendiente terminar los techos y puertas del gallinero y de la cochera...



En esta casa hemos conocido el trabajo de la arcilla, explorado el campo de la construcción a pequeña escala, conocido muchísimo acerca del ganado y cómo cuidarlo, también algunas ideas sobre cocina, a jugar a la teja y a que el guarapo sabe bien si no piensas demasiado en los ingredientes mágicos, pero sobretodo hemos tenido la oportunidad de ser dos más de ésta gran familia. Una familia humilde, honrada y trabajadora que ha demostrado una vez más que sólo se consiguen las cosas cuando se cree firmemente que pueden ser posibles, y se lucha con firmeza para que se conviertan en reales.



¡Muchas gracias por recibirnos con tanto amor y dejarnos formar parte de vuestro sueño! Nos llevamos muchos aprendizajes con nosotros, pero el mejor regalo es el saber que tenemos parte de familia en un rinconcito de Colombia llamado Ráquira.


pequeños terremotos